Caja de metacrilato: jugar con la luz

22 septiembre, 2017
caja de metacrilato

Las posibilidades del metacrilato en la decoración son prácticamente inabarcables. No en vano, se trata de un material que ofrece altos estándares de plasticidad y resistencia, resultando el más apropiado para elaborar cajas, trofeos u otros objetos conmemorativos. Centrándonos en las cajas de metacrilato, estas pueden ofrecer también interesantes juegos de luces, capaces de aumentar el atractivo de cualquier espacio o fachada. Ello se debe a que este material cuenta con una gran capacidad de difusión de la luz, distribuyéndola en todas las direcciones y garantizando resultados uniformes. Ciertamente, el efecto resultante de emplear esta tecnología no podría ser más sorprendente.

La caja de metacrilato refleja la luz para que esta se filtre por conductos o grabados específicamente habilitados para que se filtren rayos láser. De este modo, la luz se propaga por los espacios habilitados con gran velocidad y seguridad, dando origen a llamativos rótulos. Los haces de luz pueden controlarse para que se expandan exactamente con las formas deseadas, ya se trate de dibujos, representaciones o palabras. Si se desea jugar con diferentes intensidades de luz, puede modificarse la profundidad de los surcos, para que unos sean más oscuros que otros. También puede reducirse o ampliarse el conducto para que el rayo lumínico sea más o menos grande.

La transparencia tan característica del metacrilato es la mejor garantía de que las cajas recibirán la iluminación requerida. A partir de ahí, existen diferentes tipos de luces en función de las necesidades de cada usuario. La luz filtrante, por ejemplo, es la más utilizada en el ámbito de la publicidad o de la señalización. En las cajas con una vocación más decorativa, pueden confeccionarse incluso grabados artísticos. Conviene apuntar que esta última práctica está cada vez más extendida por el grato efecto estético que confiere a cualquier estancia. Otra posibilidad es combinar diferentes luces (alternas o simultáneas).

A todas las prestaciones anteriores hay que añadir otra larga serie de ventajas que hacen que el metacrilato sea un material tan preciado. Recuerda que es ligero pero, a la par, muy resistente a golpes o arañazos (lo que refuerza su seguridad como conductor de luz eléctrica). Otra cualidad importante para este tipo de uso es su impermeabilidad, siendo muy difícil que el agua llegue a afectar a su consistencia (el riesgo de cortocircuito por esta vía es prácticamente inexistente). Por último, también resiste el impacto de los rayos ultravioletas y no se desgasta con facilidad.